Uso del aprendizaje colaborativo a través de la red

Uso del aprendizaje colaborativo a través de la red

Lunes 13 de Julio, 2015

Las actividades básicas y comportamientos de un grupo social se ven, en mayor o menor medida, afectadas por los cambios que provoca el avance tecnológico. El ámbito educativo no es ajeno a esta realidad. Las Tecnologías de la Información y la Comunicación (TIC) han venido ejerciendo profundos cambios sobre el proceso educativo.

carlos bravo cddLos procesos de aprendizaje, según los enfoques constructivistas, tienen una dimensión esencialmente social, donde el individuo aprende en interacción con los demás. De esta manera, surge el paradigma del aprendizaje colaborativo, donde las TIC tienen el papel de amplificar o crear nuevas posibilidades de mediación. Según este modelo, se deberían crear entornos colaborativos que faciliten a los estudiantes el aprendizaje en forma conjunta y de acuerdo a sus propios intereses. Así, gracias a los avances tecnológicos y las investigaciones en materia de aprendizaje colaborativo, surgió el paradigma CSCL1 (Computer Supported Collaborative Learning) basado en la visión sociocultural de la cognición.

Probablemente, una de las mejores expresiones prácticas del paradigma CSCL sean los proyectos colaborativos en red o telemáticos, muy en boga desde la educación básica a la superior. De este modo, la metodología de proyectos, ya utilizada en las aulas, adquiere un valor agregado con las posibilidades que ofrecen las tecnologías. Pero, ¿cuáles serían esas posibilidades o ventajas? Mencionaremos las más relevantes:

  • En el aspecto pedagógico, su aplicación mejora la interacción profesor-estudiante, incentivando los valores de colaboración y solidaridad, y motivando un aprendizaje activo.
  • Favorecen la integración de las distintas áreas del aprendizaje.
  • Mayor preocupación por los procesos, más que por los productos.
  • En el aspecto informático, permiten una asimilación gradual de la tecnología.
  • Se rompe la limitación de espacio y tiempo determinado para las actividades educativas.
  • Los estudiantes pueden establecer contacto real y significativo con pares de su clase y de otros lugares.
  • Los estudiantes tienen la posibilidad interesarse por temas de preocupación regional y/o mundial.
  • Profesores y estudiantes tienen acceso, prácticamente ilimitado, a fuentes de información a nivel mundial.

Además, este tipo de proyectos constituye una de las aplicaciones mejor logradas de una concepción del aprendizaje donde los estudiantes son agentes activos, que buscan y construyen el conocimiento dentro de un contexto significativo.

En las últimas décadas, se han puesto en marcha una serie de proyectos educativos utilizando las herramientas telemáticas. Los objetivos principales de estos proyectos apuntan, por una parte, a democratizar la educación, es decir, que la educación pueda llegar a las comunidades más aisladas y a los grupos marginales de la sociedad; y, por otro lado, a fomentar el trabajo colaborativo y compartir experiencias educacionales.

Un ejemplo pionero y destacado de este tipo de proyectos es la red educativa I*EARN (International Education and Resource Network), que data desde 1988. I*EARN es una red educativa internacional (posee miembros en 140 países) que se define a partir de los siguientes elementos: red humana, multiculturalidad, trabajo cooperativo, tecnología y proyectos de cara al futuro. Su finalidad es facilitar el compromiso de los jóvenes a participar en proyectos diseñados para hacer una contribución significativa a la mejora y bienestar del planeta y sus habitantes.

ap colaborativo articulo

Específicamente, el aporte de I*EARN a la mejora del proceso enseñanza-aprendizaje podría resumirse en:

  • Desarrollar relaciones de amistad.
  • Acceder a una pluralidad de fuentes de información.
  • Estimular el trabajo cooperativo (especialmente, entre alumnos, entre profesores y entre profesores y alumnos).
  • Compartir los recursos educativos.
  • Aumentar la motivación de alumnos y profesores.
  • Favorecer una postura activa del alumno.
  • Transferir métodos de aprendizaje (entre profesores de distintas regiones y países).
  • Favorecer el conocimiento de otros profesionales con quiénes compartir experiencias y proyectos.
  • Proporcionar infraestructura educativa.
  • Promover el respeto de los derechos humanos.
  • Fomentar la tolerancia entre los pueblos.
  • Favorecer la interculturalidad.
  • Impulsar la mejora del planeta.

Pero, no todo es “color de rosas” en el desarrollo de experiencias educativas que incorporan las TIC. Del mismo modo que en los entornos presenciales de aprendizaje, existen dificultades de diferente naturaleza y jerarquía.

El principal escollo para poner en marcha estos modelos es el propio docente. Muchos de ellos son proclives a los métodos tradicionales de enseñanza, donde el alumno es un mero receptor de información. Esta situación se debe más bien a la ignorancia de las ventajas que proporciona el trabajo colaborativo con computadores. Al profesor, se le tienen que dar a conocer las facilidades que otorgan a su trabajo este tipo de metodologías y, no solamente eso, también deben recibir capacitación pedagógica y técnica adecuada para participar en estos. Si no se plantea una preparación del docente, este se resistirá al cambio y desarrollará su labor educativa con sus antiguos recursos y metodologías.

iearn

Además, los profesores deben estar conscientes de que la sociedad requiere un nuevo tipo de estudiante. Un estudiante más preocupado del proceso que del producto, preparado para la toma de decisiones y la elección de su ruta de aprendizaje. En definitiva, listo para el autoaprendizaje, lo cual abre un desafío para el sistema educativo y los centros educativos, donde el saber no tenga porqué recaer en el profesor y la función del alumno no sea la de un mero receptor de información. Ello plantea un cambio en los roles tradicionalmente desempeñados por las personas que participan en el proceso enseñanza-aprendizaje, lo que lleva al docente a alcanzar dimensiones más importantes, como la del diseño de situaciones instruccionales para el alumno y la de tutor del proceso didáctico.

De esta manera, las TIC ofrecen un nuevo reto al sistema educativo: pasar de un modelo unidireccional de formación, donde por lo general los saberes recaen en el profesor o su libro de texto, a modelos más abiertos y flexibles, donde la información situada en grandes bases de datos tiende a ser compartida entre los alumnos. Por otra parte, se rompe la exigencia que el profesor esté presente en el aula y tenga bajo su responsabilidad a un único grupo de alumnos. El alumno puede interactuar con otros compañeros y profesores que no tienen por qué estar situados en la misma sala. Lo anterior, es lo que denominamos educación a distancia. Esta situación, no sólo favorece esta forma de educación, sino que también la formación continua. Las personas desde sus hogares o lugares de trabajo pueden acceder a nuevos conocimientos o reciclar los antiguos.

No se debe caer en el error de pensar que estos modelos de instrucción son mejores y superarán a los anteriores. Deben considerarse como un aporte más al currículo y que las posibilidades que presentan no vienen de sus condiciones técnicas, sino de la interacción de una serie de dimensiones: estudiantes, profesores, contextos, entre otras. Estos modelos no vendrán a reemplazar a los tradicionales, sino a complementarlos.

No hay que sobrevalorar estos entornos de aprendizaje mediados por las tecnologías. Estos no revolucionarán mágicamente la educación. Una sala con computadores y conexión a Internet no hará que el trabajo sea más fácil instantáneamente. Pero, para tener éxito en la Sociedad de la Información, el sistema educativo necesita incorporar al proceso enseñanza-aprendizaje aquellos modelos instruccionales que incorporen las TIC. De esta forma, los estudiantes estarán mejor preparados para enfrentar los desafíos del mañana.

----

1 Ya en el año 1996, Timothy Koschmann, publica su obra CSCL; Theory and practice of an emerging paradigm. En ésta, Koschmann plantea que se pueden distinguir varios sistemas de aprendizaje basado en ordenadores, dependiendo de la teoría de aprendizaje y los principios pedagógicos, en los cuales se hayan basado para concebirlos. El propio Koschmann identifica cuatro paradigmas, como los más importantes y vigentes, que compiten en el campo de los sistemas basados en ordenadores (tecnología instruccional). Esta categorización, Koschmann la construye sobre la teoría de Kuhn sobre las rotaciones paradigmáticas en las disciplinas científicas. Divide la evolución histórica de la tecnología educativa en los siguientes paradigmas (ordenados según antigüedad): Computer assisted instruction (CAI); Intelligent Tutoring Systems (ITS); Logo-as-Latin; y Computer Supported Collaborative Learning (CSCL).


Artículo publicado en   2do boletín institucional UVA 1407  , octubre 2015
Texto: Carlos Bravo M.
Fotos: Carlos Bravo M. - www.iearn.org